La empresa de hoy no puede despreciar la capacidad de innovación de sus empleados. Dotarles de las herramientas y la formación necesarias para que puedan encontrar nuevas soluciones creará ‘engagement’ y mejorará la organización.


Los empleados son el nuevo motor de cambio de las empresas. Según el estudio Transformación digital del empleado en España 2016, realizado por Gartner, consultora estadounidense de investigación en nuevas tecnologías, en el año 2020 el panorama en organizaciones y empleados habrá cambiado sustancialmente:

  • La mayor fuente de ventaja competitiva para el 30% de las organizaciones procederá de la capacidad de los trabajadores para explotar de forma creativa las tecnologías digitales.
  • El 20% de las organizaciones incluirá el engagement del empleado como un objetivo de rendimiento compartido por IT y RRHH.
  • Transformación del negocio gracias al ecosistema digital: El 50% de las organizaciones de IT soportará activos y servicios fuera de su cartera.

En línea con lo anterior, el citado estudio define el puesto de trabajo digital como “una estrategia de negocio para promover la agilidad, la satisfacción y el compromiso del empleado a través de un ambiente más ‘digitalizado’. Esta estrategia favorece la autonomía del empleado, el aprendizaje continuo y la colaboración efectiva, mejorando el engagement”.

 

¿Cómo lograr que esta cultura cale en nuestros equipos?

Estamos en la época del “learning by doing”. Y no es casual. Son cambios de mentalidad muy acusados. Imagínate: ¡desaprender las formas de trabajo aprendidas! Para ello debemos ser capaces de crear contextos en los que los empleados tengan la oportunidad de meterse en la piel del profesional que esperamos que sean.

Dotarlos de formación y de “entornos Beta” donde liberar sus ideas, ayudarles a modelarlas, y contribuir a que las lleven a buen término a través de dinámicas de la economía digital. Prueba, error, ¡dejémosles fracasar, que ese es uno de los aprendizajes más valiosos! Eso sí, que fracasen en un marco de pruebas: el “prime time” requiere el mejor asesoramiento y ejecución conjunta de tu equipo con expertos.

En definitiva, es necesario poner al alcance de los empleados contenidos orientados a cambiar la mentalidad de un equipo humano, a través de:

  • Workshops y cursos: deben ser dinámicos, participativos, y apelar a la proactividad.
  • Jornadas inspiradoras: con key players del sector. Se trata de presentar modelos, referentes.
  • Píldoras informativas de tendencias: contenidos cortos, idóneos para difundirse con periodicidad, y que pueden aglutinar, por ejemplo, el conocimiento de cada uno de los empleados.
  • Webinars: lo que sea por aprender cómodamente.
  • Podcasts: un formato que, manejado con pericia, puede dar grandes resultados.

 

El desafío de la economía digital y sus retos

Según el estudio España 4.0 El reto de la transformación digital de la economía, realizado por la consultora Roland Berger y patrocinado por Siemens, la transformación digital es uno de los mayores retos económicos y sociales para España, que actualmente está en el puesto 45 del mundo en el ‘Business Usage Índex’, un ranking que mide el grado de aprovechamiento de las tecnologías de la información por las empresas de un país.

Es, posiblemente el último tren para mejorar la competitividad de muchas compañías, que conlleva los siguientes retos:

  • Formación insuficiente.
  • Necesidad de dedicar la inversión necesaria.
  • Lograr un grado homogéneo de digitalización de todos los usuarios.

Contamos con Internet móvil, capacidad de almacenamiento casi infinita, avances en inteligencia artificial, unos costes asociados a tecnología mucho más reducidos que años atrás… La transformación está al alcance de cada compañía, y requiere de determinación y, en muchos casos, de alianzas estratégicas. Así lo ha entendido, por ejemplo, Ford, para quien CódigoMedia ha creado un proyecto de video learning dirigido a su fuerza de ventas de los concesionarios. Porque no todo el mundo en la compañía tiene que ser un experto y lograr capitalizar toda la oportunidad por sí solo: existen stakeholders esenciales con quienes construir un camino nuevo. ¿Hablamos?



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